A un año de que llegue a su fin el proyecto STRONG High Seas, el Instituto de Estudios Avanzados de Sostenibilidad (IASS por sus siglas en inglés) junto a organizaciones socias del proyecto llevaron a cabo el 26 y 27 de mayo el cuarto de una serie de talleres de diálogo organizados en el marco del proyecto. En estas dos jornadas virtuales, líderes de STRONG High Seas y otros expertos hablaron sobre las zonas de alta mar (o Áreas más Allá de la Jurisdicción Nacional – ABNJ por sus siglas en inglés), los retos para su conservación y manejo sostenible y la importancia de la cooperación regional en esta tarea. Los expositores abordaron diversidad de temas desde las negociaciones del tratado de Biodiversidad Más Allá de las Áreas de Jurisdicción Nacional (BBNJ por sus siglas en inglés) hasta los nuevos informes realizados en el marco del proyecto sobre la importancia socioeconómica de la alta mar y los efectos de la pandemia en los procesos de gobernanza marina.

El taller reunió a funcionarios públicos, expertos y organizaciones de diferentes países de Latinoamérica y el mundo con el objetivo de que todas las partes interesadas intercambiaran aprendizajes y conocimiento sobre la gobernanza regional de los océanos. Asimismo, el encuentro permitió hacer un balance del proyecto STRONG High Seas y discutir acerca de su trabajo científico.

 

La primera sesión fue inaugurada por Carole Durussel, codirectora de STRONG High Seas, y Méntor Villagómez, secretario general de la Comisión Permanente del Pacífico Sur (CPPS). Durussel recordó la necesidad de comprender el océano como un todo, en el que las ABNJ y las Zonas Económicas Exclusivas (ZEE) están interconectadas —las primeras, espacios comunes de la humanidad bajo responsabilidad de la comunidad internacional y las segundas, gestionadas por los respectivos estados. “Desde una perspectiva ecológica y oceanográfica, no hay fronteras marítimas, todos los ecosistemas marinos están conectados y ninguna especie o contaminación marina reconocen la división legal del océano que se ha establecido”, afirmó Durussel.

 

Por otro lado, Villagómez destacó que la efectividad de los esfuerzos de cooperación regional para la alta mar del Pacífico Sudeste depende de mecanismos que aseguren la coordinación y colaboración entre instituciones sectoriales y los niveles de gobierno. Además, señaló la importancia de que todas las partes interesadas participen en los procesos y aporten sus conocimientos, incluidos los conocimientos tradicionales provenientes de las poblaciones locales. “Es necesario el fortalecimiento de la confianza y una mayor participación de las partes interesadas de forma que todos puedan hacerse oír en los procesos de gestión”, afirmó.

 

Tras la inauguración del taller, los diferentes expositores tomaron la palabra uno a uno durante los días del encuentro. Uno de ellos fue Gustavo Arévalo, director de asuntos jurídicos de la CPPS, quien explicó en qué van las negociaciones del tratado BBNJ y abordó otros procesos de políticas globales relevantes de gobernanza oceánica, tales como el Decenio de las Naciones Unidas de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible (2021-2030), , el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) y el Marco global para la biodiversidad post-2020. En este panorama, destacó la importancia de “crear un instrumento jurídico para ABNJ que de alguna manera fortalezca y complemente los esfuerzos de cooperación ya existentes”.

 

Otro de los expositores fue Marcelo Nilo, director de asuntos científicos de la CPPS, que describió el más reciente trabajo de la organización y los diferentes retos que enfrenta en tiempos de un “nuevo paradigma”, determinados por la pandemia y los procesos de gobernanza oceánica que se adelantan.

 

 

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STRONG High Seas también aprovechó la ocasión para presentar dos de sus publicaciones: el Informe sobre medidas de conservación y el Informe sobre la importancia socioeconómica de las zonas de alta mar del Pacífico Sudeste. Gustavo Castellanos, consultor y asesor de WWF Colombia en temas marinos, habló sobre los avances del primer informe, que se espera publicar en el segundo semestre del año. El documento compila y presenta información sobre medidas existentes y posibles para la conservación de las ABNJ de la región en un lenguaje adecuado para su consulta por parte de los tomadores de decisiones.

 

 

La presentación del segundo informe estuvo a cargo de Marcelo Olivares, experto de la Universidad Católica del Norte (Chile), socia del proyecto STRONG High Seas y quien lideró la realización del documento. El informe explica los múltiples servicios ecosistémicos que prestan las ABNJ de la región y también llama la atención sobre los países y actores que se benefician de ellos. Esto para resaltar el acceso desigual a dichas zonas no solo para su aprovechamiento económico, sino también para la investigación científica. Olivares también destacó otros de los hallazgos plasmados en la publicación, por ejemplo, sobre la importancia de las ABNJ para las especies migratorias; los altos costos que implican las actividades en alta mar, y la tendencia a la sobreexplotación de sus recursos.

 

 

El taller también contó con sesiones de discusión y participación. En estos espacios, los asistentes contaron sobre las nuevas actividades relacionadas con la conservación y el uso sostenible del medio marino que han realizado desde sus organizaciones, compartieron sus opiniones sobre los efectos que ha tenido la pandemia en la conservación y sus impresiones sobre las negociaciones BBNJ. También, propusieron temas a tratar en talleres futuros y discutieron sobre los desafíos que enfrenta la cooperación regional para la gobernanza del Pacífico Sudeste.

A partir de estos aportes, se pudo concluir que desde las diferentes organizaciones, instituciones y países se han adelantado recientemente procesos de investigación científica, creación de áreas marinas protegidas, talleres de fortalecimiento de capacidades, entre muchas otras actividades. Además, los expertos reconocieron varios efectos negativos de la pandemia en los esfuerzos de gobernanza marina, como la priorización de otros asuntos en cuanto a gasto público y la cancelación de encuentros a nivel nacional, regional y global.

 

De igual manera, manifestaron que en próximos talleres les gustaría discutir sobre cómo relacionar la gestión de las ZEE y las ABNJ; recursos genéticos marinos; mecanismos de control, inspección y vigilancia; el rol de los Organismos Regionales de Ordenación Pesquera (OROPs) en el tratado BBNJ, entre otros.

 

 

El cierre del taller estuvo a cargo de Carole Durussel y Méntor Villagómez, quienes reconocieron la importancia de estos espacios de discusión en los esfuerzos regionales por conservar y usar sosteniblemente las ABNJ del Pacífico Sudeste. La premisa de la codirectora de STRONG High Seas, compartida el primer día del encuentro, resume el espíritu del taller: “La gestión y conservación adecuadas solo pueden tener lugar cuando consideramos el océano como un todo, y cuando trabajamos juntos para lograr este objetivo”.